
-Sólo quería ser alguien al llegar a los veintitrés.
-Cariño, lo único que has de ser a los veintitrés es tu misma.
-Ya ni tan siquiera sé quién soy.
-Pues yo sí: alguien a quien todos queremos; yo la quiero, me ha roto el corazón una y otra vez, pero yo la quiero.