
Este fin de semana lo recordaré, si es que no se me olvida mañana, como el fin de semana Dorken y quien quiera entenderme, que me entienda, y quien no, pues que se dedique a otros quehaceres. En fin, que no fue agradable de vivir...
Por otra parte, puedo asegurar que por extrañas consecuencias catalanas me encontré dentro de una sala de cine viendo Land of Plenty o Tierra de abundancia, como queráis, que ya me da igual. Espero que a Win Wenders no se le antoje volver a hacer algo así, porque hasta ahora nos tenía mejor acostumbrados.