
Si tuve que hacer algún regalo desde el pasado agosto de 2004 hasta hoy, que fueron muy pocos, se pueden contar con los dedos de una sola mano y eso que no siempre se repite, la novela Seda, de Alessandro Baricco, gana por diferencia. Y es que una vez probado su sabor, se hace necesario pasarlo de boca en boca.
La historia que me une a esta obra está un poco fuera de lo común. Conocí al turinés Alessandro Baricco en el Palacio de la Magdalena, Santander, durante mi asistencia a un curso de cine que impartía Manuel Gutiérrez Aragón en Julio de 2004. En esa misma semana Alessandro Baricco impartía otro sobre literatura. Un día, en el comedor, me fijé en esta persona porque sobresalía de entre toda la gente que por allí pululaba, pero lo hacía de un modo oculto, era la persona más normal que había visto en una buena temporada (mejor no contar que esa mañana conocí personalmente al actor Juan Diego, que de normal no tiene mucho o nada). Allí estaba él, con su pantalón vaquero, una americana de pana castaña y la cabellera rizada. Pensé que mientras comía aprovechaba para leer un poco. Por la tarde, tras el curso, asistí a la conferencia de Alessandro Baricco: era ese comensal y lector... Tras la charla italiana supe que no leía mientras comía, sino que comía mientras leía... Se habló de muchas cosas que no detallaré aquí, sin embargo, una obra me quedó en la cabeza: Seda.
Me fui de Santander. Olvidé el libro. Un día, mientras comía en Aldea Nova, Bertamiráns, una chica me comentó algo acerca de un libro que le había enganchado muchísimo: Seda. Me lo prestó, me lo leí dos o tres veces, simplemente porque no me lo creía cuando llegaba a la última página: ¿por qué se tienen que acabar las cosas buenas?. En fin, Seda me succionó buena parte del tiempo que empleaba para preparar el exámen de patrón de yate, pero no me importó... Ahora, tras un año en el que digirí poco a poco esta obra, ya la puedo recomendar..., pero tendré que volver sobre ella, todavía no me la creo... ¿Cómo es que una mujer puede llegar a hacer eso por un hombre? Me resigno, no es amor, es no más que pura ficción.
Autor: Sonela
Yo opino que no es ficción, es el amor que da sin recibir y eso, apuesto a que existe.
Como Hervé Joncourt, siempre hay que bajar al lago a ver dibujado en el agua el inexplicable espectáculo que es la vida, y esperar una jugada mágica del destino, una fabulosa coincidencia, un repoker de ases...
Fecha: 02/08/2005 14:06.
Autor: sonela
Pues no lo sé Toño...
Yo habito al norte de A Coruña, quizás nos cruzamos a diario, o coincidimos en algún concierto....
Cuando te venga bien, tomamos un cazo ;)
Fecha: 03/08/2005 23:03.