DisparodeNieve |
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Un breve comentario sobre Before Sunrise (1995) y Before Sunset (2004), de Richard Linklater. Me parecieron una genialidad, ya que la idea resulta muy original y funciona, pero, aunque da la impresión de sencillez a la hora de rodar, debió de ser muy complicado. La historia trata de una pareja de jóvenes que, tras conocerse en un tren camino de Viena, comienzan una relación de varias horas hasta el amanecer (1995) y, luego, varias horas más hasta el atardecer (2004); ellos son Jesse (Ethan Hawke) y Celine (Julie Delpy). Son varias las cosas que me parecen complicadísimas, comenzando por la trama: el guionista tiene que romperse la sesera para que el interés en los personajes y en lo que les sucede no decaiga en ningún momento. Más dificil todavía cuando sólo aparecen dos personajes en todas las secuencias y todo se resume en un gran paseo de los dos por Viena (1995) y por París (2004). Otro aspecto a tener en cuenta es que hay planos secuencia muy largos, sin cortes, mientras los personajes caminan por la calle... eso es tremendo: me imagino a todo el equipo detrás de la cámara mientras los actores avanzan e interpretan. Esa es otra, los actores tienen que aprenderse el papel de memoria, que no resulta sencillo. En principio, la película -la considero una sóla por la historia, aunque son dos- no me entusiasmaba demasiado, sin embargo, a medida que pasaban los minutos, me daba cuenta de que estaba ante algo muy poco común que conmovía hasta al más irascible. La primera parte de la historia tiene sus cosas interesantes -el filtreo, el enamoramiento, ...-, pero me quedo con la segunda: no sólo se ve a un director más maduro y que ambos actores tienen horas y horas de trabajo a sus espaldas, sino que trata sobre el reencuentro, el tiempo en soledad y el amor puro, que, personalmente, me interesa más. Por otra parte, en la ficción se supone que se ven nueve años después del primer encuentro, y lo hacen genial: dejan atrás la actitud de los veinteañeros y se comportan de un modo más interesante, jugando con las distancias relativas. Julie Delpy fue todo un descubrimiento. La escena del final, cuando Celine le canta a Jesse el valls y luego le habla de Nina Simone, queda para la memoria de los buenos momentos que he pasado ante una gran pantalla. Y es que si una chica sabe cantar, me vuelve loco: la voz y la sonrisa ... Celine: Pequeño, creo que vas a perder ese avión. |