|
Temas
Archivos
Enlaces
"¡Ah de la vida!"
Cinematografía
Arte
Amigos irremediables
Música
|
 Caminando por el paseo marítimo de mi pueblo en una mañana que es la continuación a una larga noche y el momento de arranque al último día del año, flotando en una atmósfera de nubes negras, suelo húmedo, viento marino y orvallo gallego como compañía, rodeado de tanta naturaleza, me da miedo el ser que parece humano... Ayer asesinaron a Saddam Hussein en la horca y los etarras anónimos continúan disfrutando con sus fuegos artificiles como si de una caverna hubieran salido. Y las palabras se quedan cortas y las imágenes se hacen demasiado largas, ¿de qué material está hecho el humano? Y me pregunto por qué no los condenan a plantar árboles durante todos los días del resto de su vida y, si no les gusta, que se cuelguen ellos mismos de una rama bien frondosa. Con lo bonito que estaba hoy el temporal gallego... Nadie debe decidir nunca sobre la vida de los demás, pertenezca a quien pertenezca. Hoy siento vergüenza de convivir con ciertos humanos, aunque siempre nos queda la esperanza de poder educarlos. Habrá que comenzar enseñándoles a limpiarse la baba... y terminar mostrándoles cómo el odio no tiene porque generar odio... Y nada... un beso en la frente. Pd. El año se termina y todavía me da la sensación de que no ha comenzado, todo se mezcla, Disparo de Nieve cumple dos años y todavía no sabe ni caminar ni hablar, y me pregunto en qué estaría pensando Saddam con el Corán entre las manos, quizá en un amor de verano, aquel que le rompió el corazón y dio el giro definitivo a su vida...
Represéntase la brevedad de lo que se vive y cuán nada parece lo que se vivió
"¡Ah de la vida!" ... ¿Nadie me responde? ¡Aquí de los antaños que he vivido! La Fortuna mis tiempos ha mordido; las Horas mi locura las esconde. ¡Que sin poder saber cómo ni adónde, la salud y la edad se hayan huído! Falta la vida, asiste lo vivido, y no hay calamidad que no me ronde. Ayer se fue; mañana no ha llegado; hoy se está yendo sin parar un punto; soy un fue, y un será y un es cansado. En el hoy y mañana y ayer, junto pañales y mortaja, y he quedado presentes sucesiones de difunto. Francisco de Quevedo Autor: Toño
Hay una diferencia enorme entre los significados de los verbos asesinar y juzgar, la verdad es que ni se parecen:
Juzgar: 1. tr. Dicho de la persona que tiene autoridad para ello: Deliberar acerca de la culpabilidad de alguien, o de la razón que le asiste en un asunto, y sentenciar lo procedente. 2. tr. Formar opinión sobre algo o alguien.
Asesinar: 1. tr. Matar a alguien con premeditación, alevosía, etc. 2. tr. Causar viva aflicción o grandes disgustos.
Hubo un juicio, pero no me parece lo más importante, de hecho me parece que los que se sentaron a deliberar no son muy lúcidos, ya que la única salida que encontraron fue una condena a muerte y, por lo tanto, otro asesinato: síntoma de la falta de educación, civismo y convivencia; vamos, que se tuvieron que poner a la altura del acusado... Y, según mi opinión, es igual matar a una persona que a miles. Y lo de la horca roza el surrealismo en estos tiempos, sólo les queda salir a la calle con lanzas y las caras pintadas. ¡Vaya ejemplo para los niños!
Saludos. Fecha: 01/01/2007 23:34.
Autor: candela
Aunque tienes posts nuevos, permíteme un comentario en éste. Hace ya unos años (allá por el 97-98) el tema de las niñas de Alcaser volvió a la actualidad por un programa de Pepe Navarro.Recuerdo que hicimos un debate en clase: pena de muerte SÍ, pena de muerte NO.Y yo, querido Toño, aunque te pueda parecer increíble dije: SÍ. No podía pensar en el dolor de esas niñas, de su muerte (las violaron, arrancaron pezones y un sin fin de salvajadas más) ¿Merece vivir un MONSTRUO así? Hoy por hoy mi postura ha cambiado y no la apoyo.De hecho, el otro día hasta sentí un poco de pena por Sadam (aunque pronto se me olvidó).No creo que nadie pueda decidir sobre la vida de nadie como bien dices.De todas formas pienso que determinados delitos deberían ser castigados con algo más que la cárcel.Es un tema complicado así que ahí lo dejo para no crear polémica. Fecha: 03/01/2007 16:39.
Autor: Toño
Candela. Me alegra que hayas dado tu opinión sobre el tema, sobre este tema tan arduo y, en parte, claro y oscuro a la vez. O sea, que de lo que he dicho hasta ahora no se entiende nada, pero quizá no se trate de algo del entendimiento, quizá no se trate de nada que tenga que ver con el razocinio, sino con el sentimiento. ¿Qué se siente al desearle la muerte a alguien? o ¿qué se siente al matar? No lo sé..., pero sólo pensar en el asesinato me revuelve las entrañas. Saddam puede que no mereciese morir, pero sí estar muerto. Con esto quiero decir que si la justicia poética del universo se diese en la vida real, seguramente a Saddam se lo hubiera llevado un huracán, un tifón o el choque con una golondrina africana que vuele sin agarrar con las alas ninguna clase de palitroque...
Un bico. Fecha: 03/01/2007 17:27.
Autor: Mar
Tenía pendiente dejar mi comentario sobre esta entrada, y aunque un poco tarde, lo hago ahora...
En mi opinión es un tema polémico pero no por ello debemos de caer en el error de no querer tratarlo. Será por mi forma de ser, por los ideales que me han trasmitido en casa o por cualquier otra razón que seguramente no venga al caso, pero en este o cualquier otro tema "creo que se debe tomar partido y mojarse".
Gracias a que vivimos en un país libre y democrático cada persona puede opinar lo que quiera al respecto, por ello, las ideas aportadas en los otros comentarios merecen todo mi respeto, pero sin duda, mi postura es la que es... y trataré de explicarla mediante una historia que me contó de niña mi abuela a la que perdí hace muchos años y de la que guardo recuerdos inolvidables... (Seré breve)
... Un día jugando yo en la habitación donde dormían mis abuelos, descubrí una caja de lata que contenía una cerradura. No se cómo me las ingenié y qué pensaría yo que podía haber dentro que la forcé sin plantearme ningún dilema moral... (Tendría yo unos 10 o 12 años).
En su interior, encontré una carta que iba dirigida a mi abuela pero cuyo remitente era un hombre para mi desconocido por completo. Leí la carta, era de un novio de mi abuela, en ella le declaraba lo mucho que la quería y las ganas que tenía de regresar al pueblo para casarse con ella.
No pude evitarlo, tuve que preguntarle a mi abuela de qué se trataba todo, y aunque pensaba que se enfadaría conmigo, en ningún momento fue así.
Mi abuela entre lágrimas me contó que esa carta se la había escrito un novio suyo de la que estaba prometida. Durante la Guerra Civil española fue asesinado como mucha gente inocente. Yo, echa polvo por ver a mi abuela suspirar al contarme una historia que había sucedido muchísimos años atrás, le pregunté:
"Abuela, sentiste odio por lo que le hicieron a tu novio", y ella me contestó que nunca se le pasó por la cabeza ese sentimiento. Dijo que para ella fue durísimo pero que ni la venganza ni el odio le devolvería nunca a la persona que ella amaba. Me dijo que nadie tiene derecho a decidir sobre la vida de otro ser humano, ni sobre la de su novio, ni sobre la de las personas que lo asesinaron...
Yo que tan sólo era una niña cuando escuché esta historia, puedo aseguraros que nunca la he borrado de mi memoria. En ese momento no fui consciente de lo que suponía, pero con el paso de los años he descubierto que ha sido una de las grandes lecciones que alguien me ha dado en mi vida. Todo un ejemplo de educación y civismo que deberíamos tener presente... Mi abuela pensaba así, una mujer con ochenta y pico años víctima de la guerra... En demasiadas ocasiones pienso que esta sociedad va para atrás como los cangrejos"...
Bueno, termino ya, creo que me extendí demasiado... Mi postura queda ahí...
Un beso
Fecha: 03/01/2007 23:14.
|