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Corriendo entre estrellas

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Así como se suceden los días uno tras otro, sin que mañana eche de menos a ayer, sin que hoy sienta lo mismo que anteayer, sin que pasado mañana se ría o llore de todo lo que ha ido dejando atrás…, así como los días son hermanos que nunca se han podido mirar a los ojos, así como el tiempo crea fronteras, así vivo en mi burbuja diaria sin relacionar unos momentos con otros, inadaptado al presente e intentando trasladarme de un cubo a otro…, curioso…

Lola rennt (Corre, Lola, Corre, 1999), de Tom Tykwer (Der Krieger und die Kaiserin o La princesa y el guerrero, 2000; Das parfum o El perfume, 2006; Faubourg Saint-Denis, en Paris, Je t’aime, con Natalie Portman, 2006). No recuerdo muy bien si fue por 1999, mi primer año en la Compostela universitaria, o un poco más tarde, cuando de las farolas de la ciudad de piedra colgaban los carteles de Cineuropa anunciando el film de Tykwer. Quizá estaba muy atareado con el manual de Samuel Gili Gaya o simplemente  tan enamorado de las manos del orvallo, que estar a cubierto, aunque fuese en una sala de cine, sería como robarle momentos a los segundos de un día, de aquellos días…

Ayer tuve ocasión de verla, a Lola corriendo por amor, intentando cambiar el destino, siendo franca, sincera y potente… Se trata de una obra que trabaja el lenguaje cinematográfico partiendo de la estructura del relato, una repetición de circunstancias que no son mostradas desde otro punto de vista, sino desde otro punto en el tiempo… 

  

Night of the living dead (La noche de los muertos vivientes, 1968), de George A. Romero. Con motivo de la visita a mi escuela del director por excelencia del cine de zombis, de nuevo tuve que hacer mis deberes atrasados como si de un estudiante de lápiz y goma se tratara. Sin duda, lo interesante de Romero es que creó un modo de crítica contra la sociedad de su tiempo —no olvidemos el año en el que se estrenó el film— mostrando cómo los podridos nos estaban invadiendo. Desde aquella época no ha dejado de reinventar su género, que está a medias entre el cine de terror, el gore y, si se me permite, la comedia macabra. Una de las preguntas más graciosas que se le hicieron fue si ya ha encontrado nuevos modos de matar a los muertos vivientes: disfruto imaginándolos, contestó, pero ya no me quedan muchos.

Una de sus últimas películas, Land of dead (La tierra de los muertos vivientes, 2005), supone una crítica contra el gobierno Bush, donde los podridos terminan por deshacerse del malo de turno encarnado por Dennis Hopper. Romero ya no está a la altura de sus inicios en este trabajo. 

Son frère (Su hermano, 2002), de Patrice Chéreau. Un drama sobre el amor fraternal por encima de todo. Thomas es un enfermo terminal y necesita pasar sus últimos días al lado de un hermano al que no ve desde hace años. La historia podría haber sido más intensa si el espectador entrase en cualquiera de los dos personajes, sin embargo, nos quedamos tan sólo en la superficie. 

The lusty man (Hombres errantes, 1952), de Nicholas Ray. Mi primera visita a la Filmoteca de Cataluña en esta nueva temporada se saldó con una gran película que mezclaba unas excelentes interpretaciones (Susan Hayward, Robert Mitchum, Arthur Kennedy, Arthur Hunnicutt, Frank Faylen, Glenn Strange), unos diálogos riquísimos en comicidad y contundencia, una dirección clásica y maestra y una suerte de documental sobre los rodeos americanos. Muy interesante.

Woyzeck (1978), de Werner Herzog. Una película complicada. Klaus Kinski interpreta otra vez a un personaje anormal que nos lleva de la incomodidad a la duda: un gran actor, ¿acaso él mismo? Un film de tempo lento en el que el que se le da al espectador instantes de reflexión para que piense sobre la imagen no detenida. 

Kiss Kiss Bang Bang (2005), de Shane Black. Comedia con momentos de limpia carcajada a causa de un personaje que está donde no tiene que estar. Sin más aliciente. 

Der Letzte Mann (El último, 1923), de F. W. Murnau. Obra maestra del cine mudo sin intertítulos. Una crítica sobre las diferencias sociales, centrándose en las injusticias que nos ocurren a nosotros mismos, los últimos de esta cadena. Imprescindible. 

Stardust (2007), de Matthew Vaughn. El viernes pasado estuve en su estreno en el Festival de Sitges, con la presencia del director y del protagonista, Charlie Cox. Se trata de un cuento de hadas sobre el amor que me hizo pasar un rato agradable. Sin que sea una película que vaya a pasar a la historia, sí se puede señalar que  Robert de Niro ya lo ha hecho todo: ahora sale como pirata gay que cruza los cielos cazando rayos. Un canto al amor verdadero, a una estrella caida del cielo... Yvaine.

Continuará..., insaciables internautas, que uno va quedándose sin fuerzas...

Domingo, 07 de Octubre de 2007 14:43. Previsualizar. Tema: Cinematografía.

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gravatar.comAutor: Candela

Estos días echo de menos nuestras charlas porque las cosas siguen sin mejorar y están aún si cabe más confusas.Seguro que allá por el 99 estábamos con Gily Gaya:) Yo de aquella no conocía Cine Europa. Lo descubrí años después en la compañía de alguien que tú y yo sabemos. Me acuerdo de "Bombón. El perro" y de otra peli que ya te diré el título porque necesito una opinión experta sobre ella y sé q tú me la darás.En el 99 todo era más fácil. Volvería atrás ahora mismo y actuaría de otra forma. muchos besos Chouza.

Fecha: 10/10/2007 02:29.


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